Innsbruck, situado en El Tirol austriaco, es un destino muy propicio para los meses de invierno que se avecinan. Si te trasladas hasta aquí en esas fechas, sin duda, encontrarás múltiples opciones para esquiar, ¡no las desaproveches! Sin embargo, los atractivos que ofrece este lugar va más allá de las zonas de esquí y la nieve. Esta tradicional población conserva intactas sus costumbres. Déjate seducir por los sabores locales, ¡te encantarán! También te fascinarán sus calles y sus majestuosos edificios que aún evocan el origen imperial de la ciudad. ¿Aún sigues contando a tus hijos cuentos de emperadores y princesas?